VUÉLVETE IMPARABLE 1 – PARTE 12

  • VUÉLVETE IMPARABLE 1 – PARTE 12

    Posted by Gino Carpentieri on 29/04/2021 at 08:51

    Los reveses producen dolor, que puede que te inmovilicen o pueden hacer que trabajes aún más duro. En los momentos de fracaso y decepción lo que necesitas es un entrenador de calidad, o un evento, alguien o algo, para romper tu patrón. Te recuerdan tus metas, y te ponen de nuevo en la senda del progreso.
    Una vez que te sumerges de nuevo y te dedicas a tu resultado con renovada energía, con la energía de empezar a crear resultados increíbles que serán aún mayores que la última vez. Entonces, ¡BOOM! Otro de los retos – reveses. Te desmoronaste, pero te caíste a un nivel que es mayor que el anterior. Este revés, también genera dolor, pero con el entrenamiento de calidad, te sumerges de nuevo, y con cada inmersión te haces más fuerte y los resultados mejoran. La inmersión, en combinación con el entrenamiento y la repetición constante , producen la potencia del efecto de entrenamiento.
    Esto es lo que el efecto de entrenamiento produce:

    INMERSIÓN- LOGRO- RETROCESO- COACHING- INMERSIÓN
    Recuerda, el ciclo continuo de inmersión-logro-retroceso-coaching-inmersión es algo totalmente natural. Ocurre en los matrimonios, en las empresas, en los equipos, en el deporte, en general, en toda la vida.
    Cuando te enfrentas a un retroceso, en lugar de sentirte impotente, recuerda que cada vez que te vuelvas a sumergir, estás empezando en un punto más fuerte que antes.
    Estás creando una base sólida para construir tu visión más grande. Estás en la construcción del “músculo” de las habilidades que necesitas para dar el gran salto.
    Todo lo que necesitas hacer es obtener el entrenamiento y la inspiración que te ayudará más allá del revés, y luego ponerte de nuevo en el gimnasio.
    Como ya sabes, si no lo usas, lo pierdes. Cualquier habilidad que hayas obtenido, si no la trabajas la pierdes.

    Cuando al principio de este libro firmamos un acuerdo tú y yo, y te pedí que lo subieras a tus redes sociales, es porque conozco bien estos principios. El compromiso real hará que trabajes duro, durante mucho tiempo y no puedes detenerte hasta haber alcanzado tu objetivo.

    Dos factores claves para alcanzar el dominio: ESFUERZO y TIEMPO.

    Eres tan bueno como tu dominio de la materia. Voy a decirte algo que quizás nadie te ha dicho. Ponerte metas no es sólo soñar con ellas. Eso es auto-engañarte. La mayoría de autores y textos te hablan de metas como si el hecho de tan sólo apuntarlas fuera suficiente.
    El dominio requiere tiempo y esfuerzo. Si alguien tiene más dinero que tú, una mejor profesión que tú, unas mejores relaciones personales o de pareja, una mejor salud o vitalidad, incluso si alguien es más positivo que tú; no es por ser más inteligente, más atractivo o por haber nacido con suerte, tampoco por tener más talento innato.
    Simple y llanamente, le ha dedicado más horas y se ha esforzado más que tú. No falla.
    Paco de Lucía era posiblemente el mejor guitarrista flamenco de la historia. Una vez le preguntaron cómo podía alguien ser tan buen guitarrista como él. Su respuesta fue clara: “Tú puedes serlo. Te voy a decir la fórmula. Entrena 14 horas al día durante los siguientes 20 años”.
    Muchos quieren tener todo, pero esto es pagar el precio. Tu grado de obtención de logros en la vida está directamente relacionado con tu grado de dominio y tu grado de dominio es proporcional al número de horas y esfuerzo que invertiste.

    El éxito es la suma de la oportunidad más la preparación. Ese uno entre un millón es quien está dispuesto a esforzarse más y a invertir más horas. Esto es un hecho, más horas y más
    esfuerzo, no es negociable para la vida. Pero, ¿cómo aguantarlo?
    La única manera es haciendo lo que amas. Todos mis mentores multimillonarios dicen lo mismo. No persigas el dinero, persigue tu pasión y el dinero llegará.

    Hablemos del tiempo. No sólo es dedicarte durante muchos años a un tema, sino hacerlo MASIVAMENTE.
    Imagina que quieres ser orador. Mientras muchas personas harán una conferencia al mes, una persona se propone hacer 3 a la semana. Es decir, mientras la primera persona hace 12 conferencias al año, la otra hace 144. Más simple, mientras una persona tarda un año en hacer 12 conferencias, la otra lo hace ¡en una semana!
    ¿Cómo cambiarían tus resultados si fueras capaz de aprender lo que una persona

    aprende en 10 años, tú lo aprendes en sólo 1?
    Al escribir estas líneas tengo 32 años. Muchas personas se asombran de la cantidad de conocimiento que tengo y de cómo lo explico en las conferencias y eventos. Creen que soy muy inteligente. No es verdad, mis test de inteligencia daban en la media justitos. Pero aplico este principio, lo que una personas hace en 10 años, yo lo hago en 1.
    Y puedes acortar mucho el proceso con la ayuda de un entrenador, un coach, un MENTOR. El tiempo es un factor importante, por lo que si consigues a alguien con el nivel de habilidades que tú necesitas y consigues que te entrene, evitarás la pérdida de tiempo que implica aprender por el método ensayo-error.
    La gran mayoría de emprendedores, por ahorrarse dinero en un MENTOR, terminan pagando un precio mucho más alto. Tratan de hacerlo a su manera, y por su falta de experiencia fallan, pierden dinero, tiempo y sobre todo, entusiasmo.
    Siempre trabajé con MENTORES y lo sigo haciendo, porque por mucho dinero que invierte, me sale infinitamente más económico que perder dinero por no saber lo que estoy haciendo.
    Sí, adquiere un MENTOR. Quizás es el mejor consejo que alguien te puede dar.
    Las personas, a medida que cumplimos años, llegamos todos a la misma conclusión.
    El tiempo pasa muy rápido. ¿Te diste cuenta ya de ello?
    Sabiendo esto, mis preguntas son:
    ¿Cuando pienso hacer algo realmente importante? ¿Cuando viviré la mejor parte de mi vida? ¿Cuando piensa marcar la diferencia en este mundo?
    ¿Cuando?
    Pero más importante que todo esto es, ¿para qué quieres esas metas?
    Las personas que lo han logrado, lo hicieron porque asociaron sus metas a un objetivo superior, más grandes que ellos mismos. Una Divina Obsesión que no sólo beneficiaba a esas personas, sino a muchas otras.

    UNA DIVINA OBSESIÓN (el GRAN QUÉ)
    “Tu meta deberá convertirse en la obsesión de tu mente. Debemos ir tras nuestra meta de forma persistente y con entusiasmo y no permitir que nada nos aparte del camino. Comienza hoy mismo a escribir la historia de tu éxito. Tú tienes que creer en ello aún antes de verlo.”
    Mary Kay Ash

    No podemos crecer y tener nuestra mejor vida ahora con una actitud y unas creencias antiguas. Eso no puede albergar todo lo que tenemos que lograr, debemos deshacernos de lo viejo
    para darle paso a lo nuevo.
    Tenemos que expandir nuestra visión, concebir algo mejor en nuestra mente y creer que sucederá.

    Muchas personas no tienen pasión por la vida porque sus objetivos son tan bajos que no les empujan a crecer, a expandirse, a salir de la zona de confort y prosperar. Por lo tanto, lo primero que debemos hacer es subir los niveles de energía.

    Cualquier puede obtener lo que desea, siempre y cuando tenga una idea clara de lo que desea. El problema es que prácticamente el 90% de las personas tienen una idea difusa de lo que quieren, o ni siquiera saben lo que quieren.
    Todo ser humano tiene en su interior lo que se conoce como el MECANISMO DE FRACASO, que es aquél que nos mantiene en la zona de confort. Este mecanismo lo que hace es evitar lo difícil y complicado, manteniéndonos siempre en lo sencillo y fácil.
    La única forma de evitar ese MECANISMO DE FRACASO es activando tu MECANISMO DEL ÉXITO, y éste está desencadenado por una META, concretamente por UN CLARO OBJETIVO PRINCIPAL, lo que yo llamo una DIVINA OBSESIÓN.
    Cuando establecemos esa DIVINA OBSESIÓN, trazamos alrededor de ella pequeñas metas más elevadas que nos van sacando de la zona de confort y nos dirigen hacia ese CLARO OBJETIVO PRINCIPAL.

    No existe persona muy exitosa en el mundo que no haya hecho esto antes: FRACASAR MUCHO
    La principal causa del éxito es el FRACASO. Si no has tenido grandes fracasos en tu vida o has tenido pocos fracasos, sólo significa algo: no estás jugando a lo grande.
    Tienes miedo.

    Así que debemos entender que el éxito y el fracaso van de la mano. No hay nada de malo en fracasar si podemos aprender las lecciones que trae consigo y que nos ayudan a escalar hacia el éxito. De hecho, esas lecciones son imprescindibles y la mayoría de personas se las pierden porque evitan fracasar.
    El temor al fracaso es una derivación de uno de nuestros temores principales, que es el MIEDO AL CAMBIO. Y ese mecanismo interior que trata de protegernos para garantizar nuestra supervivencia, nos sabotea una y otra vez. Así que para cualquier persona, el miedo al cambio les impide avanzar, a menos que se dirijan hacia una meta u objetivo superior, su DIVINA OBSESIÓN.

    Todo el mundo desea algo. Tú y yo no somos excepciones. Pero para lograrlo necesitamos tener ambición, determinación e iniciativa. Es mucho más fácil si DESCUBRES TU PASIÓN y luego la conviertes en una DIVINA OBSESIÓN.

    ¿Y qué es una divina obsesión?

    Gino Carpentieri replied 1 year, 2 months ago 1 Member · 0 Replies
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