Vuélvete Imparable 2 – Parte 4

  • Vuélvete Imparable 2 – Parte 4

    Posted by Gino Carpentieri on 17/05/2021 at 08:36

    Nuestro cerebro consciente ocupa sólo el 17% de la masa cerebral y controla sólo el 2-4% de nuestra conducta. Mientras que nuestro cerebro subconsciente, ocupa el 83% de la masa y controla el 96-98% de nuestra conducta. Pero hay un dato más escalofriante, de los 2000 bits de información por segundo que capta tu cerebro consciente, tu cerebro subconsciente capta 400.000 millones de bits por segundo.
    Los impulsos neuronales conscientes viajan a 192-224 kilómetros por hora, mientras los subconscientes viajan a 160.000 kilómetros por hora. El cerebro consciente percibe el pasado y el futuro, mientras el subconsciente percibe el presente. Para tu cerebro subconsciente todo ocurre ahora mismo, lo que pasó, lo que pasa y lo que pasará. Tu cerebro consciente opera en un rango de memoria de hasta 20 segundos en los casos más excepcionales, mientras que el subconsciente tiene un rango de memoria infinito.
    Nuestros hábitos de pensamientos subconscientes, nuestras creencias, controlan nuestro destino. No lo que elegimos, sino lo que tenemos programado. Es allí dónde nos dirigimos, por mucho que queramos cambiar las cosas. ¿Alguna vez te despertaste por la mañana, hiciste toda tu rutina y cuando llegaste al trabajo pensaste “¿y cómo he llegado hasta aquí?”? Eso ocurre porque tu cerebro subconsciente creó el programa y actúas en base a él sin ser consciente. Por eso Aristóteles decía “somos animales de costumbres, criaturas de hábitos”.
    ¿Qué es un hábito? Es algo que repites tantas veces que ya no necesitas pensar conscientemente para hacerlo. Tenemos hábitos de pensamientos, de emociones y por supuesto de acciones y todos ellos actúan en bucle, en conjunto. Por eso tus creencias, esos pensamientos subconscientes enraizados en tu cerebro y que actúan sin ser consciente de ello, controlan tu vida.

    LAS CREENCIAS SIEMPRE VENCEN A LOS DESEOS
    Por mucho que quieras algo, si no lo “crees” posible, nunca lo obtendrás. Y no se trata de creerlo posible con tu mente consciente y racional. Muchas personas dicen: “yo voy a ser rico, lo creo de verdad y lo veo posible”, ¿y luego que pasa? ¡Nada!
    Siguen igual. ¿Por qué? Pues porque en realidad no lo creen más que en un nivel superficial, pero sus raíces son otras, por eso manifiestan el mismo fruto siempre.
    ¿Cómo actúan tu cerebro y tus creencias con respecto a la realidad?
    Si sabemos que nuestro cerebro capta 2.000 bits por segundo con el consciente y 400.000 millones a través del subconsciente, ¿qué información determina que es la que estamos buscando o la que nos interesa?
    Como te dije, nuestro cerebro capta esa información exterior a través de los sentidos y la analiza, la filtra a través de nuestro sistema de creencias. Este mecanismo es guiado por un sistema llamado SAR (Sistema de Activación Reticular), situado en la base de tu cerebro. El SAR es encargado de filtrar esa información y determina cuál es importante o no para ti.
    En función del programa instaurado en tu cabeza (tus creencias), el SAR selecciona esa información y tu cerebro reacciona ante ella provocando un tipo de comportamiento. ¿Qué ocurre? Que siempre tenemos los mismos tipos de comportamientos, vemos las mismas oportunidades (o las dejamos de ver), reaccionamos del mismo modo, y por tanto, obtenemos el mismo resultado; y la
    razón es porque nuestro SAR siempre deja entrar el mismo tipo de información porque es para lo que está programado.

    ¿Qué debemos hacer entonces?
    Construir una nueva visión (nuestra divina obsesión) y re-programar nuestro sistema de creencias para que nuestro SAR, seleccione la información, entre los millones de bits que capta, que nos lleve exactamente a cumplir con esa visión.
    Trabajaremos este punto del re-acondicionamiento teniendo en cuenta 2 máximas.

    La primera de ellas es:
    NADA TIENE SIGNIFICADO EXCEPTO EL QUE TÚ LE DAS
    Todo lo que sucede es neutro, pero nosotros le damos significado al filtrarlo por nuestro sistema de creencias.

    La segunda máxima es:
    AQUELLO EN LO QUE TE CONCENTRAS SE EXPANDE
    Cuanto más te enfoques en un punto, más entrenarás a tu SAR para que le preste atención una y otra vez.

    Este puede convertirse en el mejor momento de toda tu vida, si eres capaz de cambiar el enfoque y darle un nuevo significado a las cosas que te suceden. Lo único que tienes que hacer es crear un blanco en tu cerebro para que tu SAR sólo se enfoque en encontrar aquello que exactamente andas buscando. Cuando re-programes tu cerebro para crear una nueva realidad, es importante que
    tomes en cuenta lo que realmente estás haciendo. Estás superando una programación creada en tu mente durante años y años de infancia, incluso algo genético impuesto en tus genes antes de que tú nacieras. Años y años de creencias enraizadas, de axiomas imposibles, que han controlado tu vida ¡hasta ahora! Lo que vamos a hacer no es sólo crear un nuevo pensamiento o una nueva idea en tu cabeza. Vamos a abrir nuevos caminos neuronales en tu mente, físicamente, neuronas
    reales conectándose por primera vez, en los tejidos de tu cerebro.

    Esto es lo que ocurre en tu cerebro cuando creas un nuevo pensamiento. La neuronas se conectan entre sí, y se comunican por impulsos eléctricos. Esas neuronas en realidad no están juntas, sino que un impulso eléctrico las une. Cuando generamos un nuevo pensamiento, se necesita pasar un cierto umbral de electricidad para que se produzca el salto entre neuronas. A medida que vas reforzando ese pensamiento en tu interior, el umbral se normaliza, de tal modo que te es relativamente fácil invocar ese pensamiento, hasta que finalmente se hace en automático.
    Con el tiempo, esos pensamientos se convierten en auténticas autopistas neuronales que evocan los pensamientos e ideas adecuadas que te llevan directo a TU DIVINA OBSESIÓN.

    Si queremos cambiar los resultados, si queremos alcanzar esa DIVINA OBSESIÓN, tenemos que elevar nuestros estándares y crear una nueva IDENTIDAD más capacitadora que nos haga despertar esas fuerzas dormidas en nuestro interior. En definitiva, debemos cambiar el auto-concepto de nosotros mismos, nuestra auto imagen.
    Una simple mejora en este aspecto, provoca cambios exponenciales a medio-largo plazo.

    Todo en la vida es cíclico. El Universo es cíclico.
    Los grandes economistas pudieron predecir esta crisis financiera que empezó en el 2008, y de hecho, la llevaban anunciando durante décadas. ¿Por qué? Porque los fenómenos se repiten en forma de CICLOS y TENDENCIAS.

    En la naturaleza, hay muchos indicadores que nos muestran las tendencias del futuro y los ciclos que estamos viviendo. Nuestra vida también es predecible.
    Podemos observar nuestras vivencias en ciclos de siete años, y ver como ciertos factores se repiten, quizás con el entorno distinto, pero el fondo es el mismo. Cada ciertos meses o años entraste en crisis emocional y comenzaste a cuestionarte las cosas. En otros momentos de tu vida, te sentiste poderoso, dichoso y sentías que todo te iba bien. Estos hechos, fueron cíclicos, se repitieron en el tiempo, pero estaban tan separados o el entorno era tan distinto que no le prestaste atención.
    ¿Qué ocurriría si pudiéramos predecir nuestros ciclos y tendencias y anticiparnos a ellas para poder obtener un mayor control sobre nuestros destinos?

    Miremos aquello que te interesa en tu vida. Tu DIVINA OBSESIÓN y observémosla como un organismo. La tasa de crecimiento de un organismo es un buen indicador de vitalidad. Observa el crecimiento de tu empresa, tu relación, de tu trabajo, de tu creatividad, etc. ¿En qué estado se encuentra? ¿Niñez, juventud, vejez? ¿Cuál es el estado de tu vida en cada una de tus áreas?
    Cuando tu vida se encuentre estancada, en un estado de vejez, es el momento de iniciar una nueva tendencia. Aire fresco, nueva sangre, nuevas ideas, nuevas actividades.

    Utiliza tus ciclos y tendencias para predecir tu propio futuro y haz que trabaje a tu favor. Cuando llegues a la vejez, crea una nueva tendencia en tu vida.

    Como en nuestra vida, el invierno es la época seca y fría de nuestra vida, dónde no alcanzamos nuestras metas, parece que todo va en nuestra contra y no vemos los avances. Es imposible alterar los inviernos, no podemos evitarlos. El Universo es cíclico y siempre habrán inviernos.
    No podemos cambiar el hecho de que hayan inviernos, pero si puedes cambiarte tú.
    ¿Qué ocurriría si el invierno no fuera algo malo, sino todo lo contrario? ¿Y si en el invierno es cuando tú creces, te capacitas, aprendes, y te vuelves más sabio, más inteligente, mejor en todos los aspectos? Y si no importa qué ocurra allá fuera, tú estas en el control de tus circunstancias. Y si no importan los inviernos, tú eres un guerrero, ¡y el invierno es tu estación!
    No puedes estar esperando la primavera eternamente. Aprovecha tus inviernos. Si estás en época de recesión o de crisis económica o personal, ¡aprovéchala! No te detengas por eso, transforma la crisis en la oportunidad. Haz como esos millonarios que lo lograron en la gran depresión. Qué ocurriría si no importa la estación de tu vida por la que estés pasando, ¡tú lo va a lograr!

    No importa si estás en plena recesión a todos los niveles, si te conviertes en un guerrero IMPARABLE ¡el invierno es tu estación!
    No importan los problemas, ¡tú los conviertes en oportunidad! No importan las circunstancias, ¡tú haces que las cosas pasen! No importa si crees que no puedes, ¡tú debes! No importa si no existen esperanzas, tú encuentras la forma y sino, ¡la creas! Qué pasa si no importan lo largas que sean las noches, lo duro que sea el invierno, lo fríos que sean tus días; pero ¡tú sigues ahí de pie!

    La calidad de tu vida es un reflejo de la imagen que tienes de ti mismo. Todo lo que tienes y sucede en tu vida es una extensión de tu identidad. Lo que tú crees que eres, de tu auto-concepto. Cuanto más investigo para descubrir los poderes de la mente humana y el modo de emplearlos, más me doy cuenta de que es el resultado de la actitud.

    Todo en la vida se crea de lo invisible a lo visible. Nos movemos en dos mundos. El MUNDO INTERNO y el MUNDO EXTERNO. De los dos, el segundo tiene un peso mucho más específico en cuanto a tus resultados se refiere. El MUNDO EXTERNO es un reflejo de tu MUNDO INTERNO.
    Todo en tu vida es un reflejo de tu identidad. Tus negocios, tus relaciones, tu salud, tu nivel económico, tu estatus social, etc. Todo tiene que ver con quién tú crees que eres, porque lo que crees que eres, te hace tolerar ciertas cosas. Y recuerda, en esta vida, aquello con lo que te conformes es lo que tendrás. Somos lo que toleramos, no lo que deseamos.

    Los pensamientos, te llevan a las emociones. Las emociones te llevan a las acciones.
    Y las acciones te llevan a los resultados.
    Por tanto, todo empieza en tus pensamientos. Por eso decía Henry Ford que “aquello que podamos concebir en nuestra mente, lo podemos lograr”. Pero lo que no dijo Henry Ford y todos los demás es qué tipo de pensamientos son los que hacen que logremos las cosas o no.
    Intenta adivinar cual es tu próximo pensamiento…
    ¿Lo tienes? Es complicado.
    ¿Por qué? Porque no viene del consciente, viene del sub… ¡Subconsciente!

    ¡Eso es! El 90% de tu vida estás pensando de forma subconsciente y eso se traduce en acciones que son inconscientes, llamadas HÁBITOS. Nuestros hábitos nos llevan a los resultados.

    Ok, nos falta un ingrediente en la fórmula. Los pensamientos nos llevan a las emociones, que nos llevan a las acciones, que nos llevan a los resultados. ¿Pero cómo se llaman esos “hábitos de pensamiento”?

    Las CREENCIAS.
    Las creencias se agrupan entre ellas, formando los paradigmas. Agrupaciones de ideas subconscientes que se apoyan entre ellas y se refuerzan, de tal modo que, por asociación de ideas, unas te llevan a las otras y así formamos nuestro modelo del mundo y qué parte ocupamos en él. Es decir, la imagen que tenemos del mundo (si es un lugar difícil o fácil, si es un mundo de oportunidades o de desgracias, si es un lugar feliz o un lugar de penas, si la vida es una lucha o es un baile) y también nuestra la imagen de nosotros mismos y qué lugar ocuparemos en ese mundo que hemos creado en nuestra mente (si somos ganadores o perdedores, listos o tontos, más guapos o más feos, si hemos nacido para la riqueza o para la pobreza, si somos
    buenos amantes o pésimos, etc.).

    No es cuestión de qué puedes lograr en la vida, sino que crees que puedes lograr en la vida.

    Aquello que aceptas es lo que tendrás. Aquello con lo que te conformes, lo tendrás. No tienes lo que deseas, obtienes lo que toleras.
    Una persona tolera tener al lado una relación sin pasión, sin entusiasmo, sin amor.
    Pues la tendrá. Una personas tolera ganar poco dinero, trabajando para alguien que no le valora. Lo tendrá. Una personas está cansada, exhausta, le falta energía y vitalidad pero lo tolera. Lo continuará teniendo.
    NO OBTIENES LO QUE DESEAS, OBTIENES LO QUE TOLERAS.

    Y no es cuestión de posibilidades. Generas las posibilidades cuando te enfocas en ellas. Y te enfocas en ellas cuando no hacerlo te duele lo suficiente. Y las cosas nos duelen cuando consideramos que no es lo que merecemos, sino que merecemos algo mejor. Y nuestro grado de merecimiento lo dicta la auto-imagen que tenemos de nosotros mismos y el modelo del mundo que hemos aceptado en nuestra mente, nuestra IDENTIDAD. Dicho de otra forma, LO QUE CREES QUE ERES.
    La película que te cuentas, y que te repites como un trance hipnótico durante años y años y años, termina sugestionándote y creando un modelo del mundo y una autoimagen pobre, que te lleva a resultados y vidas pobres. No hablo de la económico solamente, sino en todo lo que engloba una vida.

    ¿Cómo lograr tus sueños?
    Metiéndolos en la zona de confort de tu mente. Logrando que ella los acepte como algo real y que ya posees. Logrando que tus sueños formen parte de tu identidad.
    Logrando que tus sueños sean algo creíble para ti. Tu vida es una extensión de tu identidad, debemos creer que esos sueños son nuestros, que hemos nacido para ello y que son parte de lo que creemos que somos.

    ¿Cómo hacer que tu mente trabaje para ti?
    La respuesta es muy sencilla, alineándola con tu objetivo. Cuando tu mente consciente quiere algo pero tu subconsciente está programado para todo lo contrario, entras en conflicto interno. Esa sensación de no saber si estás haciendo lo correcto o lo incorrecto. El horrible sentimiento de preguntarte si has elegido bien o no. ¡Debes re-programar tu mente subconsciente para que actúe a tu favor!
    ¿Cómo?

    Gino Carpentieri replied 1 year, 1 month ago 1 Member · 0 Replies
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